¿Por qué es tan necesaria la formación online?

No cabe duda que todo lo sucedido durante esta pandemia mundial y la nueva normalidad y realidad a la cual nos tenemos que enfrentar los seres humanos a partir de ahora, supone un cambio radical en nuestro estilo de vida y en adaptarse a nuevas formas de realizar nuestro trabajo, nuestras relaciones personales y profesionales y por supuesto, también nuestra formación. Es por ello que la alfabetización digital, la adaptación y adecuación de los usuarios a las nuevas tecnologías, programas informáticos y nuevos dispositivos, es vital para que ante esta nueva realidad, podamos desarrollar nuestra carrera profesional y académica y convertirnos en profesionales formados y cualificados para diferentes puestos de trabajo, mejorando nuestra empleabilidad.

¿Qué ofrece la formación online?

En primer lugar, se trata de una formación que permite un acceso a la misma por parte del alumno-a, siempre y cuando tenga un dispositivo y conexión a Internet, de 24 horas al día durante los 365 días al año. Es decir, el alumno a través de una plataforma digital, puede conseguir tener múltiples recursos multimedia de todo tipo: apuntes, textos, imágenes, infografías, presentaciones, vídeos y audios que facilitan la comunicación por parte del equipo docente con el alumno para absorber la comunicación. Para que el alumno responda, se pueden realizar test, exámenes, pruebas de velocidad e incluso pruebas orales (a través del micrófono se capta la voz del alumno-a). Por ello, la comunicación entre el equipo docente y el alumno es completa, incluso coordinando conexiones en directo, videoconferencias que sirven de tutorías para llevar a cabo un seguimiento de la proyección y evolución del alumnado.

¿Qué inconvenientes puede tener?

En primer lugar, el contacto humano de forma directa y presencial. Esto es evidente, pero ante esta nueva realidad está claro que nos veremos obligados a limitar los contactos físicos y personales. ¿Os imagináis un aula con los alumnos separados por mamparas, a 2 metros de distancia y sin que se puedan mover de sus asientos ni establecer contacto con el docente? Sin duda, complicaría bastante la fluidez de la formación y la comodidad tanto del docente como del alumnado del transcurso de la clase. Por otra parte, uno de los problemas evidentes que pueden surgir es la velocidad o estabilidad de la conexión, dependiente principalmente de cortes puntuales, el servicio de Internet en la zona (actualmente las zonas rurales se ven afectadas por una conexión más deficiente) o inclemencias meteorológicas que puedan producir fallos en el suministro. Por último, sin duda, la experiencia del usuario a la hora de desarrollar su formación con la plataforma, los dispositivos y por supuesto, la relación con el contenido, los compañeros (foros de discusión) y su docente. Este será el factor determinante (al igual que sucede en la formación presencial).